¿Qué son los seguros?

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Hablar de seguros es un tema complejo. Hay muchas opiniones y lamentablemente poco conocimiento sobre este tema. Para empezar, casi todas las personas tienen un seguro, sin embargo, muchos siquiera saben que lo tienen y que todos los años pagan por estos seguros.

Otro elemento importante que hace complicado hablar de seguros es el común rechazo que muchas personas tienen hacia este tema. Definitivamente, muchos los toman solamente porque es obligatorio el uso de los mismos, lo que acaba por generar un sentimiento de pérdida de dinero y aversión hacia los seguros.

Ahora bien, ¿qué son los seguros?, ¿Cómo funcionan?, ¿Vale la pena tener un seguro?, ¿Cuál o cuáles seguros debo tener de todas maneras?

¿Qué son los seguros?

Una vez, conversando con un amigo, me dijo una frase que quedó grabada: “Mas vale tenerlo y no necesitarlo, que necesitarlo y no tenerlo”. Y es que “los seguros son un medio de prevención para enfrentar situaciones imprevistas”. Estas situaciones pueden presentarse ante nosotros de diferentes maneras. Y el no tener un seguro podría hacer que nos lamentemos profundamente.

En el año 2017 el fenómeno del niño costero azotó el Perú y vimos como mucha gente perdía todo lo que tenía! ¿Tenían seguro? ¿Qué hubiera pasado si todas las personas tuvieran un seguro sobre su bien? Probablemente el impacto sería muchísimo menor. Lo peor de todo es que como sabemos, fue una situación que siquiera podríamos prever.

Entonces, si es tan importante, ¿por qué resulta tan difícil comprar un seguro?

Creo que hay varios elementos que podrían iluminar un poco el tema de la dificultad o incluso rechazo hacia los seguros.

En primer lugar, está el tema de que los seguros operan en la base de la confianza. Pueden pasarse años pagando una prima para que si sucede el imprevisto, la empresa aseguradora nos emita un cheque por un valor que cubra nuestras pérdidas materiales. Podría, incluso, darse el caso de pagar la misma por años y nunca utilizar el seguro. Y eso lo vemos mucho con los seguros de carro, los Soat, etc

En segundo lugar, el seguro es un intangible. Nos es más fácil comprar algo que podamos tocarlo o percibirlo por los sentidos que algo que no lo podamos hacer. Hay seguros que cuestan menos que una cena en un restaurante, sin embargo nos es más fácil comer que prepararnos para una posible eventualidad futura (que podría ni siquiera suceder). Eso hace que sea natural posponer la compra del mismo para más adelante, y así pasan los días y los meses y dejamos de comprar el seguro, con la excusa de que tenemos que informarnos muuuuuy bien sobre ello.

¿Cómo funciona un seguro?
El seguro funciona a través de un contrato. Cuando firmamos el contrato, nos comprometemos hacer un pago frecuente a la aseguradora (puede ser mensual, trimestral, semestral o anual) con la confianza de que si pasa algún siniestro, la aseguradora se compromete a pagar el monto acordado. Ese pago frecuente se llama PRIMA.

Un  ejemplo: aseguré mi carro. Para asegurarlo, me comprometí pagar una prima mensual. Un día, cuando lo iba a recoger en el estacionamiento, me di con la sorpresa de que el carro no estaba, que había sido robado. El mismo nunca fue recuperado. Después algunos trámites, la compañía de seguros me pagará el monto acordado por el valor declarado del carro.

¿Qué tipos de seguro existen?

Hay muchísimos tipos de seguro. Sin embargo podríamos separarlo en dos ramas principales:

  1. Seguros Personales.
  2. Seguros Generales.

Dentro del ramo de seguros personales ingresan 3 principales tipos de seguros. Los seguros de salud, los seguros de vida propiamente, y también el sistema privado de pensiones.

En el ramo de seguros generales, ingresan todos aquellos seguros que tienen como fin indemnizar al asegurado respecto a un bien general, por ejemplo los seguros contra incendio, seguros agrícolas, etc.

¿Qué seguro debo tener?

Esta pregunta no es sencilla de ser respondida. Si alguien algún día te ofrece un seguro sin saber realmente tu necesidad, desconfía de él. ¿Por qué? Simplemente porque para comprar un seguro se debe evaluar varios elementos para detectar tu NECESIDAD. Y es que el seguro está para cubrir tu necesidad. Si no detecto mi necesidad podría estar comprando algo que no me sirve o que no responderá a mi realidad real. Imagínate comprar un seguro de protección contra maremotos para mi tienda que se sitúa en… TICLIO. Sería algo ilógico, ¿no? Lo mismo puede pasar con los seguros. Por eso debemos exigir un buen análisis de parte de mi agente o mi bróker, para que descubra realmente cuál es el MEJOR seguro para mí. Luego de eso, con la información en manos, debo comparar los seguros, de las diferentes empresas, para poder tomar la mejor decisión.

En conclusión:

  1. El seguro no es importante en el sentido de que la persona evalúe si debe tener o no. NO. El seguro es PARTE de la compra. Parte de cualquier adquisición. Si compro un carro, en el precio del carro debería poner el costo del seguro.
  2. El asesor de seguros no es un vendedor, sino un consultor. Si algún asesor se acerca a ustedes y ves que están hambrientos de venta… ves que le cae la baba por el hambre… invítales un chocolate… pero no les compre! Búscate un consultor, un asesor, una persona que le dará LO QUE NECESITAS. Busca a un asesor que le hará un verdadero análisis de necesidades para identificar cuál seguro tomar.
  3. Compara TODO! Si hay algo que no le gusta a algunos es la comparación. Puesto que nos tomará tiempo, nos exigirá leer. Pero no es complicado! La misma SBS te da en su página un listado de TODOS los seguros comercializados. Por otro lado, pídele a tu asesor que te enseñe la póliza (que es el contrato) del seguro que quieres tomar.

El seguro debería ser parte de nuestra vida. ¡Y ya lo es! Cómo es parte de nuestras vidas, por favor, seamos conscientes de qué son los seguros y tomemos las riendas para elegir el mejor seguro, el seguro que realmente responde a nuestras necesidades.


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