¿Es realmente necesario tener un Seguro de vida?

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¿Por qué tanta insistencia en la venta de Seguros de vida?

Hace poco escuché a una persona decir que, en solo una semana, le habían llamado tres vendedores de seguro de vida. Reclamaba que ya “estaba harto de tantas llamadas de parte de estas personas”. Que no entendía cómo podían insistir tanto… Al preguntarle si tenía algún plan, me dijo que no, que no creía mucho en “estos productos”. En este momento descubrí el porqué se incomodaba tanto. No entendía realmente por qué era tan importante este tipo de seguro.

Entiendo, en parte, a las personas que “no creen” o no ven el valor que tiene el seguro de vida. Hoy en día, la mayoría de las personas buscan un retorno inmediato. Piensan en el presente, en lo concreto, en lo palpable. Lamentablemente, esta mentalidad nos lleva a olvidarnos un poco que el mañana se debe planificar hoy, y, en este tema, mucha gente solo ve su importancia, cuando ya no lo puede tener.

¿Cualquier persona puede tomar un seguro de vida?

Para que puedas tomar un seguro de vida hay algunos requisitos. El más importante es que estés sano. Eso es, dependiendo de la enfermedad que tengas la aseguradora podría rechazar a la persona que quiera tomar un plan. Un ejemplo concreto es con una persona que tiene diabetes. Dependiendo del tipo, podría ya no ser asegurable. En segundo lugar, cuánto más joven sea la persona, más barato es el costo del seguro. Un mismo Plan que cuesta US$ 854 dólares anuales para una persona de 25 años, estaría costando US$ 1,170 dólares para una persona de 35 años, US$ 1,646 dólares para una persona de 45 años y US$ 2,364 dólares para una persona de 55 años.

Aunque haya mencionado el tema de la salud y la edad, lo más importante del seguro no es eso. Lo que da sentido al seguro de vida es la PROTECCIÓN. Tanto de nuestra propia vida como la de los que dependen de nosotros. Sin ese elemento, el seguro pierde un poco su sentido y necesidad.

Protección para mi propia vida

En el caso de la protección de la propia vida, se entiende que el seguro nos protege ante algún accidente o enfermedad, brindándonos una cobertura que nos permita recibir una cantidad de dinero caso algo nos suceda. Pongamos un ejemplo, el caso de una enfermera. Una enfermera necesita de sus manos para poder trabajar. Eso ella lo declara en su solicitud y al tener una cláusula adicional de invalidez, si ella llegara a perder la función de las manos, recibiría en vida el monto asegurado. Eso le permitirá vivir durante un buen tiempo, hasta poder adaptarse nuevamente al mercado laboral, sin el uso de su “instrumento de trabajo”.

Protección de mis dependientes

En el caso de la protección de dependientes, se entiende que el seguro protege a nuestros beneficiarios caso algo nos suceda. En ese caso, cabe la pregunta: ¿Cómo quedaría mi familia caso venga a fallecer? Si la respuesta es positiva, es posible que la póliza no sea del todo necesaria. Sin embargo, la mayoría de casos en que un padre (o madre) de familia, cuyo sueldo es el único ingreso (o de repente no sea el único, pero el más fuerte), fallece, la familia queda completamente desamparada. En este caso no solo es importante el seguro de vida, sino totalmente necesario.

¿Es realmente un gasto?

Entonces, me diría más de uno, ¿tengo, obligatoriamente, que “gastar” en un seguro que de repente no lo usaré nunca? En el mercado nacional, hay muchísimos tipos de seguros de vida. La mayoría trabaja con inversiones, para que el dinero que utilices no se pierda, sino que regrese a tu bolsillo después de algunos años. ¡Ese dinero es tuyo! Eso es, cuando regrese a tu bolsillo, podrá utilizarlo para lo que mejor le acomode, sea un excedente para la jubilación, sea la universidad del hijo o cualquier otro gasto que quieras hacer. Este tipo de plan es conocidos como seguros de vida con ahorro.

Por ese motivo no tengas miedo de tomar una póliza. No menosprecies el seguro de vida, sino que utilízalo como protección y en un sentido, como ahorro para el futuro. Eso sí, que te asesoren bien para que puedas elegir el seguro que realmente necesites (y no solo firmar un contrato). “Es mejor tenerlo y no necesitarlo que necesitarlo y no tenerlo”.

Si tienes alguna duda sobre el tema, seguiremos publicando en este blog algunos posts sobre este tema, así como temas de inversiones y ahorro.

También puede ingresar a nuestro canal de Youtube, donde profundizamos un poco más sobre este tema.


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